CAPÍTULO 21

Tomando en cuenta que para Juan únicamente habían transcurrido dos días aquello lo tenía extenuado; los preparativos para el levantamiento y su enamoramiento lo mantenían trabajando al ritmo que lo hacía.

Guardó cuidadosamente en el cajón secreto de su viejo secreter la nota, cerró con llave la cortinilla de madera y pasando por la salida oculta de el librero lo aseguró convenientemente. Ya, en su oficina, descolgó el teléfono y por la intercomunicación del mismo le dijo a Rosita, no sin antes de darle los buenos días.

- Quisieras ver si ya llegó Benito y decirle que pase a mi oficina?

- Con mucho gusto Juan..., perdón Licenciado.

Entró presuroso Benito con los audífonos de su walkman aún puestos.

- Siéntate, Benito. Esta mañana y quizás la tarde, estaré ausente por lo que necesito que te hagas cargo de la oficina. Sobre el escritorio te dejo los pendientes, ah! y no dejes de hablar a Dallas con Andrew... ten cuidado con darlas! - El muchacho sonrío al comprender el albur contestando.

- Como cree, esas, las cuido mucho.

- Bueno ve y saca del almacén la computadora que preparé y tenla lista, la tengo que entregar.

Estaba revisando las facturas y preparando un pequeño maletín de herramientas cuando sonó el teléfono.

- Licenciado aquí está un militar que dice llamarse el sargento Trapito

- Ah! sí, Rosita, ve por favor que cargue la computadora que facturaste. En un momento lo alcanzo.

Con suave voz se atrevió a decir Rosita.

- Lo esperamos a comer, Licenciado?

- No.., creo que no; no se preocupe, creo que me tardaré.

- Ah, qué lástima...!

Juan adivinó, por el tono de voz, el gesto de Rosita pero no le dio importancia. Recogió sus cosas, encendió la pipa y sin más salió apresurado a la cita.

No bien subió al hummer cuando el dichoso Trapito arrancó como si todos los demonios lo persiguieran, al mismo tiempo que hablaba como una chachalaca. El lugar realmente no quedaba lejos: situado a la salida de San Cristóbal, con rumbo a Comitán.

Quedó sorprendido con las modernas instalaciones, siguiendo a Trapito, que cargando, como si nada las dos cajas del equipo, caminaba a la velocidad del mismo hummer.

La amplia oficina, aunque con un toque militar, irradiaba cierta feminidad: dos libreros cargados de libros en inglés, chucherías y recuerdos, un pequeño escritorio esquinado, dos fotografías, una del presidente de la república, otra del secretario de la defensa y una esbelta vitrina conteniendo el portabandera de bronce con una bien arreglada bandera de gala; una mesa circular de trabajo y una amplia consola central con espacio suficiente para dos computadoras y su impresora.

Acudió Ramona a saludarle y colocando ligeramente una de sus bien formadas manitas sobre el hombro de Juan, le plantó un sonoro y apretado beso en la mejilla.

Retrocedió ligeramente Álvarez.

- Mucho gusto en verte Ramona, estamos listos para desempacar e instalar el equipo.

Trapito observó de reojo la escena mientras salía de la oficina, pensando a la colombiana, "a éste sí que le han dado candela".

- Mira, mientras tu empiezas, sirvo un par de cafecitos.

Sacando un cuter del maletín, Juan comenzó a abrir las cajas. Con la mirada siguió a Ramona - creo que la chaquetilla tiene el escote más holgado y bajo y como dicen la falda sube dos pulgadas para que bajen las miradas, está más entallada, o no?"

Pronto todo estaba sobre la consola. Juan por un lado, Ramona por el otro. Mientras Juan conectaba los cables que le acercaba la muchacha, sus ojos se hundían más y más en las profundidades del escote, admirando un minúsculo y fino sostén de encaje, del que casi se desbordaban los suculentos, redondos y firmes senos. Juan tuvo una repentina y fuerte erección. Se puso tenso y con miles de trabajos logró controlarse. Aquel día habría de salir con un buen dolor de ingle, no era para menos.

Toda la mañana trabajaron; se dió la configuración apropiada a la computadora, tablero, pantalla, ratón e impresora; se ajustó la tarjeta del Sound Blaster, se conectó la línea de teléfono, se direccionó y probó el fax módem. El tiempo corrió ligero y entre una y otra cosa la muchacha se adentró, con mucha facilidad, en la vida de Juan. Este, no se percató de ello y a punto estuvo de meter la pata.

Cerca de la una de la tarde, cuando los dos estaban muy juntos con el pretexto de la operación del equipo, se abrió intempestivamente la puerta. Herrástegui palideció. Era, nada más ni nada menos, que el general Porfirio Balám Algeciras, quien haciendo honor a su nombre rugió.

- En qué quedamos, Don Juanito?. A qué horas funciona esa madre de equipo?

Ya fuera por la impresión, ya fuera por sus esfuerzos de continencia sexual, o el café, el caso es que a Juan estuvo a punto de ocurrirle un vergonzosísima desgracia, pero se repuso.

- A más tardar lo verá trabajando esta tarde, General; la teniente Quijano en verdad es un elemento muy capaz.

- Y muy buena - agrego socarronamente el General.

- Véngase para acá Juanito. Con permiso, Teniente.

- Como ordene mi General - respondió Ramona cuadrándose.

Se dirigieron al comedor de oficiales. Afortunadamente para Juan pasaron antes al sanitario.

Contra lo que se esperaba el General se portó de lo mejor, a pesar de sus modales y lenguaje duros departió amablemente con él y un par más de sus oficiales.

Ramona, por su parte se sentó no muy lejos junto con una enfermera y una encargada de oficialía de partes. Juan no pudo evitar verle con antojo el muslo y la pantorrilla.

En una mesa arrinconada descubrió Alvarez al teniente Rómulo Zanate y junto a él reconoció al soldadito de la mañana en el mercado.

La tarde continuó sin contratiempos. Cumpliendo lo prometido Juan Álvarez demostró al General el funcionamiento de la computadora, dejando a Ramona que empezara a hacer uso del internet y mediante el Explorer abriera distintas hojas web. El tiempo pasó volando.

El General se despidió y Juan recogía sus cosas, acomodándolas ordenadamente en su maletín.

- Y qué, no me invitas a cenar?

- Claro, Ramona, claro, no faltaba más, a dónde te gustaría ir?

- A tu casa.

Sintió que la tierra se le hundía, cómo carajos a su casa?, que podían cenar? y si se les ocurría algo más ¿en dónde?; su cama era un desastre y la recámara estaba habilitada austeramente. No, no podía ser. Entonces recordó -no puedo dejar de comunicarme con Marquitos.


 

CAPÍTULO 22

Presentes, ausentes y...

Después de salir con el gobernador el Lic. Américo se dirigió directamente a su casa en donde rara vez paraba a comer. Como diputado federal pasaba la mayor parte de su tiempo en la capital de la república y cuando no, en San Cristóbal Las Casas, donde tenía su despacho particular, por esto su esposa Gudelia se sorprendió cuando llegó.

- Caramba Américo esta sí que es sorpresa, por qué no me avisaste por el celular?

- Y entonces como quieres que vigile al Sancho?

La señora que era una alma de Dios, se molestó y a punto estuvo de contestarle con una majadería, pero se contuvo. Lo veía tan pocas veces.

- No te molestes mujer, la verdad es que ni yo esperaba esta oportunidad, así es que vámonos por ahí a comer.

Pasaron los dos una agradable tarde; platicaron sobre los estudios de los niños y sobre algunos parientes; a su regreso a la casa preparó su maleta pues al día siguiente tenía que viajar a la capital y permanecer en ella por lo menos tres semanas.

El, a pesar de los negocios que tenía con sus amigotes, era completamente diferente en familia, procurando dedicar el poquísimo tiempo libre que le quedaba a su mujer y a sus dos hijos, aunque a estos los veía muy poco. Para su mala fortuna los dos se habían quedado a comer en sus respectivas escuelas por actividades deportivas, no sería hasta en la noche, ya tarde, que los saludaría.

Desde las cinco se fue al palacio de gobierno a resolver algunos asuntos con el secretario de educación del estado y otros más con el de turismo.

Ambos hombres coincidieron con él. El gobernador empezaba a dar muestras de su incapacidad para gobernar, el problema era que resultaba ser un dedazo del actual presidente en el poder, al que todavía le quedaba un largo año antes de salir.

Américo Chom Luján se anunció con el Gobernador, con media hora de anticipación; la experiencia le dictaba que esta premura le daba resultados, primero porque podía tratar algún asunto pendiente, segundo porque las antesalas eran indiscretas y permitían darse cuenta de los movimientos y las personas que frecuentaban al gobernador.

En esta ocasión fue introducido casi de inmediato a la misma sala de gobierno.

- Pasa, pasa Américo.

El gobernador no estaba solo. Sentado a un lado de la amplia mesa estaba Porfírio Balám Algeciras.

- Muy buenas noches Dr, muy buenas noches Porfírio.

- Buenas noches.

- Buenas noches.

- Mira Chóm estábamos terminando de concretar algo interesante. El General me invita para el próximo veinte de noviembre, después de la actividad oficial, a un operativo en un helicóptero nuevecito de las fuerzas armadas. Se trata de algo de rutina para la cuestión del narcotráfico, pero será especial, lo haremos de noche y se emplearán sofisticados anteojos, qué te parece?

- Creo que magnífico.

- Te gustaría acompañarnos?

- La verdad aceptaría encantado pero como tu sabes, la cámara entra en el periodo extraordinario de sesiones y no puedo faltar.

- Ah claro, tú y tus pinchurrientas obligaciones, ni modo.

Se despidió el General y casi de inmediato se presentó el gabinete estatal. Para asombro de Chomsito todo marchó; se le permitió exponer el tema con amplitud y se aprobó por el ejecutivo estatal que el secretario de turismo estatal, el economista Adalberto Cruz Flores, sirviera como enlace para con la comisión federal que estaba por formarse e instrumentar, junto con los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, así como con los demás países involucrados, la creación de la "Ruta Maya", aprovechando que la misma Secretaria de Relaciones Exteriores promovía una importante reunión de jefes de estado para el mes de Diciembre.

El gobernador no mencionó para nada sus extrañas ideas fundamentalistas y no fue sino al despedir a Américo cuando, dándole un fuerte apretón de manos, mencionó.

- No olvide usted nuestra encomienda y pacto con los dioses.

Todo parecía ir bien. En ausencia de Américo, Zanate informó a Ramona y ella discretamente a los medios; mientras tanto, Pablo Martens organizó la famosa fiestecita. Invitó al presidente municipal, al comandante y a los cinco policías de Altamirano y avisó a México a Américo, para que a su vez se comunicara a Medellín. Se preparó el vehículo y se giraron las instrucciones a la Ardilla y el Cholo para que acudieran el mismísimo veinte de Noviembre a las once de la noche a la vieja pista de las Adjuntas

Los dos hombres llegaron temprano, todavía con luz, a la vieja pista retirando a los pocos animales vacunos que se encontraban en ella; colocaron los mecheros con estopa y diesel, unos cuarenta, a ambos lados de la pista y prendieron una pequeña fogata para calentarse un café mientras esperaban. El ruido de la música de una vieja radiocasetera no les permitió escuchar el ruido de los que se acercaban.

Rómulo Zanate, en persona, dirigía la operación, contando a los dos hummers artillados y el camión de tropa eran treinta soldados muy bien armados; detrás un vehículo no oficial, transportaba a un periodista y un camarógrafo de la TV.

Al mismo tiempo despegaba de San Cristóbal el poderoso helicóptero con solo tres tripulantes: el gobernador Dr. Rodolfo Kuri, el general Porfírio Balám y el piloto.

La hora de la cita se cumplía. La pista estaba iluminada por los mecheros; de pronto aparecieron las luces de la pequeña avioneta que se acercaba y se escuchó el acompasado ronroneo de sus motores.

Los soldados estaban convenientemente apostados a un lado de la pista.

No bien tomó pista el avioncito cuando a una orden se lanzaron los dos hummers disparando; cayeron abatidos los dos chivos expiatorios y Zanate mató de un certero disparo de pistola a un soldadito. Limpiando cuidadosamente el arma la colocó en manos de uno de los ejecutados.

- Me lleva, me dieron.... No me disparen, cabrones. Cuidado, cuidado, que pasa?

El fuego se generalizó, salían disparos de todas partes.

Desde el aire el Gober y el General miraban asombrados, uno por ignorancia que sólo veía la multitud de figuritas y los disparos y el otro, por que no comprendía cómo del otro lado de la pista aparecían veinte figuras perfectamente organizadas y situadas disparando contra los soldados.

De inmediato arrebató Algeciras la radio al piloto.

- Aquí mosquito uno para cuartel, aquí mosquito para cuartel, cambio.

- A sus órdenes mosquito, cambio.

- Al habla el General Algeciras, nos urge apoyo de emergencia, cambio.

- Denos su posición mi General, cambio.

- Latitud, 16/55/48, longitud 92/05/18, cambio.

- Enterado, cambio.

- Se requieren unidades médicas urgentes, cambio.

- Salen de inmediato para allá mi General, cambio.

- Cambio y fuera central.

- Adelante batallón 48, adelante para helicóptero.

- Adelante general, aquí unidad de transmisiones, cambio.

- Informe parte del operativo, cambio.

- Doce de tropa y un sargento en baja y cinco o nueve heridos entre ellos el teniente Zanate, cambio.

- Con una rechingada, si serán pendejos, cambio.

- No mi general, los disparos de arma larga no fueron nuestros mi general, los narcos nos estaban esperando mi general, cambio.

Bien sabía el general que aquello no era posible, Quienes serían los atacantes?

- Cuantos bajas del enemigo Paredes, cambio.

- Solamente tres contando a piloto mi general. Lo curioso es que las únicas armas encontradas eran del piloto y de otro de ellos mi General, cambio.

- Ahora bajamos, por lo menos se podrán transportar a cuatro de los heridos, prepárense, cambio y fuera.

Uno de los ediles del pueblo entró donde la Guajirita, la fiesta estaba en su apogeo. Tres policías bailaban en cueros con las pirujas y el presidente municipal tenía a otra en las piernas empinando la botella mientras le metía mano. Pablo Martens Lastra, con su apestoso puro en la boca, platicaba a sus anchas con la vieja matrona.

- Don Hermenegildo, Don Hermenegildo, los pelones se dieron en la madre con los narcos, hay hartos muertos.

Aquel sábado no se le habría de olvidar a nadie.

 


 

CAPÍTULO 23

Y mira por donde...!

Los dos amigos se encontraban nuevamente reunidos, el sitio ahora había variado. El pequeño restaurante "El Arcángel" ubicado en la esquina de las calles de Guerrero y Juárez justo a unos pasos de la pensión donde vivía Luis y muy cerca de la PGR que no se cambió de ubicación como sucediera con los cuarteles y oficinas de la PJF. Era normal que Apolinar Ledesma estuviera frecuentemente en el lugar que, además de pequeño, resultaba discreto.

Apolinar sentado de espaldas a una esquina por costumbre y precaución, de forma tal que siempre viera la entrada y el balcón principal del lugarcito.

Luis platicaba la reciente experiencia con el padre Molina y su decisión de marchar a Chiapas.

- Pues verás Aguilita, lo tengo decidido, me voy a Chiapas a integrarme con los indígenas, los espiritistas están formando comunidades de base como éstas que te platico, en cooperación con los jesuitas.

- Mira Mochilita, si no te vuelves cura vas a acabar como guerrillero o algo parecido.

- No, no es para tanto; sólo creo que puedo ser útil y sobre todo dar algo de lo que afortunadamente me ha tocado de sobra: cultura, preparación, principios, etc.

- Este mundo nuestro es una mierda. Recuerdas que el domingo que desayunamos te dejé por una emergencia?

- Sí, de veras, qué pasó?

Apolinar le contó a Luis con lujo de detalles lo sucedido y sacó del bolsillo de su chamarra la cadenilla con las tres letras entrelazadas. Luis la miró asombrado y casi arrebatándosela le dijo:

- Caramba es idéntica a una que usa Gaby.

- Gaby Molina, tu compañera del TEC?

- La misma.

- Carajo la podrías localizar ahorita mismo?

- Ahora?, pasan de las siete... bueno déjame ver ella trabaja en Programas Internacionales y frecuentemente se queda hasta tarde esperando a que salga su novio Pepe de clases.

Usó Luis su celular y después de esperar un poco obtuvo respuesta.

- Señorita, podría comunicarme con la Lic. Molina del departamento de Programas Internacionales?, gracias...

- Hola, Programas Internacionales a sus ordenes...

- Gaby...

- Ah!, que tal Luis buenas noches...

- Buenas Gaby, molestándote, nos interesa a un amigo y a mi verte de inmediato, ¿será posible?

- Bueno...de qué se trata?

- Allá te lo explicamos, sale...?

- Bueno aquí los espero, no se tarden.

Luis que conocía a Apolinar apenas tuvo tiempo de tomar su sweater y salir tras él. A unos cuantos pasos del lugar abordaron el vehículo negro de Ledesma y se dirigieron al TEC.

- Aquí Aguilita para Broncas, cambio.

- Aquí Broncas mi comandante cambio.

- Mira Broncas salgo para una diligencia. Necesito que el Rajuelas, el Sami y tu me esperen, cambio.

- Enterados comandante, cambio.

- Cambio y fuera.

Los jardines del TEC casi a obscuras y el conjunto de los blancos edificios aparecieron de pronto. Apolinar estacionó el automóvil donde le indicó Ordorica y juntos se dirigieron al segundo piso de uno de ellos.

Al final del pasillo y en un pequeño cubículo dieron por fin con Gaby. Esta los recibió amablemente. - Caramba que guapa muchacha, pensó Apolinar.

- Pasen, pasen y siéntense. Arrimen unas sillas.

- Hola Gaby, mira déjame presentarte a Apolinar Ledesma. El es un amigo policía de la Judicial.

- Policía!, m..ucho gusto.

- El gusto es mío señorita.

- Verás Gaby, Apolinar a quien conozco hace años está investigando el crimen del deportivo de la UAQ, te acuerdas?

- Si claro, ese tan feo, verdad?

- El mismo.

- Bueno y qué puedo yo saber de eso?

- Mira, Apolinar encontró ésto y pensamos que es un regalo del novio de la muchacha.

- No claro que no. Esto es una insignia de Jefa.

- De jefa, jefa de qué?

- Del movimiento, del MJC, Movimiento de Juventudes Cristianas. Es un movimiento para preparar líderes cristianos comprometidos. Yo fui coordinadora regional y ahora lo es mi hermana Andréa.

Los dos muchachos se miraron asombrados. No esperaba Ledesma aquella extraña relación. Sin dudarlo dos veces sacó de un pequeño portafolio su libreta y una fotografía.

- Mira Gaby ella es la muchacha asesinada. Disculpa lo crudo de la foto, la reconoces?

- Es Elenita, es Elenita....

Gaby se había puesto muy pálida, temblorosa se soltó llorando y gimiendo fuertemente dijo.

- Por que a ella?, por que, por que? No es justo Dios mío, no es justo.

Los dos muchachos asustados no sabían como consolarla trataron de desviar el asunto con otras preguntas banales sin conseguirlo, poco a poco se fue calmando y sus grandes y expresivos ojos, aún llorosos, tomaron un brillo duro y justiciero.

- Ahora mismo le hablo a Andrea.

Con una firmeza y seguridad asombrosa trató el tema y su serena y segura hermana proporcionó los datos necesarios: Nombre: Elena Juárez Sabines.- Lugar de nacimiento: Tapachula, Chiapas.- Fecha de nacimiento: 18 de Octubre de 1975.- Domicilio: Arbusto 29, Colonia Álamos tercera sección.- Teléfono: 2 36 48 90.- Escuela: Instituto Asunción, tercer año de secundaria.- Tiempo en el movimiento cuatro años.- Niveles: eslabonera, subjefa y jefa.- Cursos: iniciada, adiestrada y jefa.- Problemas de salud: alergias menores y altamente reactiva a la picadura de insectos.- Datos adicionales: no vive con sus padres, se aloja en la casa de una prima.

Con increíble precisión Andrea aportó datos sobre carácter, problemática personal y familiar y condiciones de líder.

Una vez terminada la llamada Gaby imprimió los datos que rápidamente había estado tomando en su computadora y doblando cuidadosamente la hoja se la entregó a Apolinar.

- Mira espero que esto te sea suficiente. Por favor ve que sean castigados esos malditos. Mi hermana, el movimiento y yo estamos dispuestos a ayudar.

- Ten por seguro Gaby que no fallaremos, te lo prometo.

 


 

CAPITULO 24

Lo de ayer, lo de ahora, lo de siempre...

Para Pedro y Andrés comenzaba una asombrosa etapa. Esa misma noche escucharon muchas cosas nuevas, la mezcla de distintos mundos, edades y recuerdos; conoció de las experiencias de Madre Cecilia en el lejano poblado de Kibuye, a orillas del lago Kivu, en Rwanda, en pleno corazón del África Central. Ninguno sospechó entonces de la suerte que correría años después, junto con otras catorce hermanas de comunidad, al morir durante las guerras entre los hutus y los tutsis.

Escucharon relatos de sociedad y aspectos de negocios y finanzas que dificilmente entendían pero que amenamente platicaba Doña Alicia Ordorica, sobre todo quedaron asombrados con la charla del Lic. Miguel Tunculucho.

Al elegante H´men Tunculucho le costó trabajo reponerse de la sorpresa de conocer al gran Mai el H´men Oxib-Pech. La visita a la casa de su amigo el viejo Ordorica no era fruto de la coincidencia, por el contrario, le habían invitado ex profeso a dar una charla a instancias de la propia madre Cecilia.

El, ni con mucho, se consideraba un hombre religioso, como casi todos los mayas era un cristiano bautizado, sin embargo, las ideas materialistas de su padre y el trabajo periodístico lo habían alejado un tanto, a pesar de lo anterior el tema que trataría aquella noche, le apasionaba de forma tal, que cualquiera hubiera aseverado que lo invadía una profunda fe católica.

Encendiendo un aromático y delgado puro se puso de pie y dispuso un pequeño proyector de cuerpos opacos y una pantallita de tal forma que todos la vieran cómodamente.

- Cecilia me ha pedido que les narre algunos de los últimos descubrimientos sobre nuestra madre "Tlecuauhtlapcupeuh" (Guadalupe) que, como ven, desde su nombre original nahuatl es misterioso, "La que procede de la región de la luz, como águila de fuego"

Colocó el primer documento fotográfico.

- Como pueden ustedes observar esta es un ampliación del "ayate" o "tilma"1 de Cuauhtlatoa, "Águila que habla" (Beato Juan Diego). Las fibras de las que está hecho proceden de un maguey muy semejante, casi idéntico al de nuestro henequén, formado por dos lienzos que, unidos por el centro, miden 1.70 mts. de altura por 1.05 de ancho.

- Las premisas innegables sobre el y que han sido científicamente probadas son las siguientes:

· El material tiene una antigüedad de entre 460 y 490 años.

· El estado de conservación es absolutamente inexplicable, tomando en cuenta que por más de trescientos años permaneció expuesto al intemperismo y al humo de las velas.

· No cabe en forma alguna la substitución del mismo al comprobar fotografías del siglo pasado con las de la imagen actual.

· Estudios pictóricos realizados el primero por el pintor Miguel Cabrera (1695-1768) en 1756 y los subsecuentes en el siglo pasado y los más recientes por la NASA, demuestran que no presenta técnicas pictóricas conocidas ni rastros del uso de pinceles u otras técnicas y los análisis espectrográficos de los pigmentos resultaron incomparables a los hasta ahora empleados.

Durante un buen rato el Lic. Miguel Tunculucho complementó cada punto con datos gráficos y cifras agotando toda posible duda. Luis que sin ser escéptico resultaba ser muy inquieto interrumpió más de una vez la charla.

El periodista se refirió a la narración histórica de los hechos y las apariciones el "NICAN MOPOHUA"2 y para extrañeza de los presentes lo hizo la mayor parte del tiempo en tzotzil pues el documento escrito en 1541, apenas diez años después de las apariciones y por locución directa de Juan Diego, se tradujo al: latín, ch´ol, mazahua, otomi y tzotzil.

- Como podrán darse cuenta el acontecimiento histórico al que nos referimos está comprobado; sin embargo, existen para mí, además de lo anterior, tres pruebas irrefutables de un hecho milagroso:

Primero: los ojos de la imagen estudiados desde 1948 muestran que aparecen reflejos de Sansom-Purkinje como sucede en cualquier ojo humano. El fenómeno consiste en encontrar imágenes de los objetos, un poco deformadas, en las corneas de alguien que las observa y son producto del reflejo de la luz sobre la misma córnea y el cristalino. El primer estudio realizado sobre una ampliación fotográfica común mostró el rostro de un hombre y en los últimos diez años el Dr. Aste Tonsmann, mediante el uso de equipo de cómputo, ha identificado perfectamente tres figuras más. Los estudios han conseguido demostrar que los ojos presentan la microcirculación arterial en el borde libre de los párpados de la imagen al igual que si fuera una fotografía de una persona viva.

Un segundo aspecto se refiere al manto de la Virgen con sus estrellas que, como pueden ver en este gráfico transparente, corresponden a las constelaciones visibles a la hora previa a la salida del sol en la fecha y hora exacta del martes 12 de Diciembre de 1531.

- Esta fecha, Oxib-Pech corresponde, como puedes ver, al cabalístico 9 Ahau Katún. Recordó entonces Pedro dos párrafos del Chilam Balam:

"El 9 Ahau Katún es el se cuenta Ichcaansihó, Faz-del-nacimiento-del-cielo, será su asiento.

Dicen que Ixanom, Eva [sic], provino de la palabra de Dios Padre. Vino la joven blanca del cielo, mujer Virgen se llama, madre de las siete estrellas rojas, estrellas que sostendrá en el noveno año el 9 Ahau que traerá el cristianismo. Así fue interpretado por Chilam Balam, Brujo-interprete (profeta), la piedra de los nueve sellos que está arriba como acá en la tierra. De las sonajas del cielo, de los abanicos del cielo será bajado el cordel. Es la palabra de Dios [sic] que vino de arriba a toda la extensión de la tierra. de nueve grados es su plato, de nueve grados es su jícara."

El tercer aspecto no es menos indicativo y seguro de lo milagroso del hecho. Muestra los signos propios de nuestras culturas prehispánicas. El vestido muestra tres signos claros: primero la realeza, en los puños blancos del vestido; segundo la virginidad, significada por los listones negros que penden de sus muñecas y por último, la flor de cuatro pétalos justo sobre el vientre, que no es otra que la Tonalli o Nahui Ollin, que en náhuatl significa "morada del Dios sol el único", "origen de la vida" con lo que claramente se indica que la mujer está preñada nada mas ni nada menos, que de "Hun-ab-ku"3.

-Nuevamente recordó Oxib-Pech los gereoglíficos aprendidos en sus largísimas sesiones con el viejo H´men de Dzitbalché.

Mostró Tunculucho muchos dibujos y escritos terminando con la presentación del Códice Escalada, de 1548 y de la Tira de Tepechpan como pruebas adicionales sobre el hecho histórico.

Madre Cecilia agradeció a Tunculucho la explicación y poco después bien entrada la noche, se terminó la tertulia.

Durante los dos siguientes años ambos muchachos aprendieron enormidad de cosas; ambos ingresaron a estudiar como técnicos en programación y sistemas en el "CONALEP"4 y trabajaron con el H´men en el periódico y la universidad despertando al mundo de injusticia y opresión. Supieron de historias indignantes, vivieron las miserias de la indiferencia y la corrupción, sin entender para qué eran preparados e instruidos.

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1.- "Ayate" o "Tilma".- Capa de una sola pieza elaborada generalmente con fibras vegetales de maguey o agave.

2.- "NICAN MOPOHUA", (Aquí se narra).- Relato original de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, escrito originalmente en la lengua náhuatl -"lingua franca". El título completo es: "Aquí se cuenta se ordena como hace poco milagrosamente se apareció la Perfecta Virgen Santa María, Madre de Dios, nuestra Reina; allá en el Tepeyac, de renombre Guadalupe".

3.- "Hun-ab-ku".- Dios Uno, Unico o Singular, el Sol.

4.- "CONALEP".- Colegio Nacional de Educación Profesional.

 


 

CAPITULO 25


Entre el beso de la mujer araña y ciertas cajas...

Aun no salía de su sorpresa cuando Ramona lo empujó suavemente hacia la salida del cuartel en donde los esperaba el hummer con un sonriente y suspicaz Trapito.

- Mire Trapito necesito que nos lleve al super y después a las oficinas de Don Juan.

- Como usted proponga Teniente, no hay vaina.

De nuevo recorrieron vertiginosamente las calles de San Cristóbal hasta detenerse en el supermercado. Ramona y Juan hicieron algunas compras mientras Trapito limpiaba y relimpiaba su flamante vehículo chiflando entre dientes una alegre cumbia.

- Mira Juan, con esta deliciosa cecina y los frijolitos y tortillas que dices tienes en tu casa prepararemos la cena.

- Claro Ramona y con este vinito, chileno, Clos San José, que tiene muy buen cuerpo lo saborearemos todo mejor.

Por supuesto Juan pensaba más en el cuerpo torneado de la muchacha que en el vino y de algún modo pensaba qué hacer para que su recámara sirviera adecuadamente a sus lujuriosas intensiones.

Trapito pareció complacido con todo aquello y no dejó de chiflar su cumbia mirando socarronamente a ambos por el espejo retrovisor.

Al llegar a la casona, Juan recibió una nueva y agradable sorpresa.

- Mira Trapito regrésese al cuartel y si el general pregunta por mí dígale que me dejó en el centro de la ciudad, sola, ¿entendido?

- Ni para que lo mencione.

Ramona quedó muy sorprendida, la pequeña cocinita relumbraba de limpia y el taller biblioteca recién acondicionado lucía cálido y acogedor (Cogedor?). De pronto saltó sobre una mesita cercana la figura grácil de Mariqueta la que, sin dejar de ronronear, movió suavemente su sedosa cola.

- Que precioso animal ¿cómo se llama?

- Mariqueta.

- ¿ Mariqueta ?

- Sí. es de un amigo periodista español, Jon de la cadena ABN y como anda metido en los altos haciendo una investigación de itinerarios ecológicos infantiles no puede hacerse cargo de ella.

- ¿ Me permites darle de comer mientras preparo la cena?

- Por supuesto, mientras ordeno un poco algunas de mis cosas, ¿ Okey ?

- Okey.

La imaginación de Álvarez Herrástegui se desbordó. Cambio las sábanas, puso una bella cobija oaxaqueña a modo de colcha, arregló la mesita de noche y prendió la lámpara de lectura, arregló el bañito, dispuso unos blancos tapetes al lado de la cama y colocó estratégicamente su pequeño CD estéreo escogiendo un disco con música suave y delicada, regresando satisfecho al lado de la muchacha.

Mientras tanto Ramona se había soltado el pelo que negro, largo y sedoso caía libremente a sus espaldas, se había puesto un delantal de los que Chonita usaba y preparaba alegremente la cena acompañada por la gatita que lengüeteaba golosa un profundo plato de leche.

Juan se la seguía devorando con la vista aprovechando todo momento para sumergirse ya en su espléndida sonrisa o en las profundidades de los ojos o del escote.

Solo algo le atormentaba, cómo carajos y a que horas se podría comunicar con Marcos?

Todo quedó dispuesto y servido en la mesa, sobre un mantel de cuadros rojos y blancos, platos de cerámica y cubiertos sencillos, vasos de vidrio soplado y florero con flores cortadas del jardincito de entrada.

Fue entonces cuando Juan se dirigió discreto a su recámara y prendió el CD de forma tal que la música se alcanzara a oír en la estancia, procurando dejar la puerta invitadoramente abierta.

La cena estuvo deliciosa y ambos platicaron de todo y de nada, mientras el par de botellas de vino se agotaba. Estaba todo listo para el postre?

Pues no. Cuando Juan empezaba a insinuarse Ramona se levantó abruptamente de la mesa.

- Caramba Juan que tarde es, podrías llevarme al cuartel o solicito me envíen un transporte?

- No..., como crees, ven te tengo una sorpresa.

Juan estuvo a punto de lanzare pero pensándolo mejor salió con ella y se dirigió a un pequeño patio trasero, quitando cuidadosamente la cubierta plástica protectora de su automóvil.

- Caramba que bonito!

- Sí, es un clásico, un Porche 911 del 68, te gusta?

- Claro, tan negro parece un maravilloso escarabajo.

El automóvil salió rugiendo del lugar manejado en forma diestra por Juan y algunos minutos después se detuvo frente a la zona habitacional para oficiales.

Se disponía Juan a bajar para abrir la portezuela a Ramona cuando sintió que le rodeaba suavemente el cuello con los brazos y ciñéndose apretadamente a él acercó sus carnosos y apetitosos labios a los suyos dándole un larguísimo, apretado y sensual beso.

- Bueno Juan, esperemos que ésto no se termine aquí.

Sin dar tiempo a más descendió del automóvil y con una carrerita ligera y coqueta se perdió en la noche.

El regreso se le hizo a Juan una pendejada. Por qué no la retuvo?, por qué no se insinúo definitivamente? , qué demonios había querido decirle?

Entró casi malhumorado a la vivienda dirigiéndose directamente al pasaje secreto de su nuevo taller, encendió los equipos y lo dispuso todo para mandar el importantísimo E-Mail:


"Para... marcoszapata@libera.com.mx

Cc...

Asunto: Sobre algunas confesiones.

Disculpa la tardanza, Mamerto me hizo algunas confesiones sobre las cajas de Luis, me dijo que eran doce y no más como suponíamos, que él mismo abrió el portón y las contó después de bajar del avión.

Saludos:

Durito"


El mensaje cifrado correspondía al libro titulado "Las Cajas" (1) de Luis Spota en su primera edición y se refería a los siguientes párrafos de la página doce:

"- Mamerto acaba de llamarme.

Cuando el ministro Mamerto Ollervides llama a Ornelas a deshoras, Ornelas me llama a mí. No falla.

- Qué quiere?

- A las veintidós con treinta habrá pleno extraordinario de directores de el Ministerio. Debes venir.

- Está bien.

- Tienes cuarenta minutos para llegar.

- Llegaré.

- Será mejor que nos veamos antes en la Dirección para unificar criterios."

El mensaje cifrado significaba textualmente:

"Samuel me indicó que antes de la entrega de las armas y pertrechos es necesario que nos reunamos dentro de cuarenta horas en el restaurante el Portón del aeropuerto de la Ciudad de México, a las veintidós horas con treinta. Es necesario que estemos antes de reunirnos en el mismo lugar, con nuestro contacto. Por favor confirmarlo".

No tardó mucho en llegar la respuesta:

"He recibido tu mensaje y efectivamente "El Ingeniero" nos espera para hacer el inventario de las cajas: serán Luis, Pedro y Andrés quienes te ayuden a desempacarlas pues son algo pesadas y su contenido electrónico delicado.

Saludos

Marcos"

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(1).- LAS CAJAS, Spota, Luis. NOVELISTAS CONTEMPORANEOS. Editorial Joaquín Mortiz, S.A.
Primera edición1973.

 


 

CAPÍTULO 26

Los pensamientos se agolpaban en la mente de Apolinar Ledesma mientras conducía rumbo a sus oficinas. Nada concordaba, qué tenía que ver una familia chiapaneca masacrada arteramente, con algo o con alguien? Sus investigaciones iniciales y las recomendaciones de México eran el investigar a las gentes de García Ábrego, las del Güero Palma o las del Señor de los Cielos y ahora, con esto último, todo se desplomaba.

Al llegar a sus amplias oficinas encontró a sus tres eficaces colaboradores examinando los videos.

- Mire Jefe, el Sami ha hecho un buen descubrimiento en lo que lo esperábamos. Congeló una imagen del video que confiscamos al entrenador Luján, lo importó a Corel, amplió la imagen, mejoró la definición y vea!, aparecen los tres asesinos que intervinieron justo en el momento en que uno de ellos le dispara el tiro de gracia a la muchacha. El cuadro pasó inadvertido a velocidad de proyección pero, proyectado en modo de Time-laps, apareció de pronto.

El salón donde trabajaban los hombres estaba profusamente iluminado, las paredes cubiertas de pizarrones y tableros de corcho con anotaciones, recortes, fotografías ampliadas y dibujos, todo lo relacionado con el caso.

El día del crimen Ledesma había ordenado, riguroso, los puntos esenciales a seguir:

Detener a todas las personas que se encontraban en la unidad deportiva. A los empleados y deportistas, indistintamente, se les reunió en un saloncito de las oficinas administrativas y se les incomunicó.

Confiscar las cámaras fotográficas y de video.

Revisar con extremo cuidado todos los artículos personales y recoger rollos fotográficos y casettes de video.

Peinar palmo a palmo todas y cada una de las áreas del deportivo, incluidos vestidores y baños.

Revisar casilleros, muebles y escritorios.

Checar las listas de empleados y las tarjetas de entrada de los mismos y la immediata detención de los ausentes que debieron estar a la hora del crimen.

No había duda, el trabajo fue profesional, no en vano Querétaro contaba con uno de los mejores y más preparados equipos de investigación; Ledesma y su gente tenían preparación de punta con cursos en el FBI y en Alemania.

Apolinar en persona efectuó las entrevistas y tomó declaración preparatoria a cada uno y durante la semana se entrevistó con todos, incluso con los menores de edad y con los niños.

Como resultado de lo ordenado se habían obtenido dos videos: el primero de uno de los entrenadores de atletismo de pista de la UAQ que preparaba, esa mañana, a los muchachos de primer semestre inscritos en la disciplina de 100 mts. libres. Empleaba, como equipo de referencia, una excelente cámara de video: una Canon con control de velocidad de retardo, tipo Time Laps, montada sobre tripié; el otro, aunque tomado por una joven señora permitía identificar claramente a los muertos, cuando éstos pasaban justo frente al grupo en que ella participaba en el curso matutino de aerobics de los domingos.

La tercera fotografía había sido tomada oportunamente por un muchacho que entrenaba salto y que se dio cuenta de todo a una distancia considerable. Mostraba a los tres sujetos que huían, desafortunadamente, de espaldas.

- No me di cuenta de nada hasta que oí los disparos, como de ametralladora, luego ví a tres hombres, dos que recogían algo y otro que disparaba sobre tres personas caídas; corrí a mi mochila por la cámara y sólo pude imprimir las dos fotos que ustedes tienen cuando corrían hacia la puerta poniente. Después, fui uno de los que les habló por teléfono.

- Podrías describirlos?

- Bueno... la verdad es que todo ocurrió muy rápido, pero el de la pistola era un poco más alto que los otros dos y creo que los pants verde olivo son idénticos a los del ejército, al menos parecidos; al correr también me fijé que lo hacía como soldado, usted sabe, a lo que se denomina paso veloz o paso rápido de ataque; cuando disparaba lo hacía con una pistola pequeña pero de un sonido muy seco, sin agacharse, con las dos manos muy juntas y casi sobre los cuerpos de los infelices. Ah, se me olvidaba! parece que llevaban unas mochilas deportivas, me pareció que las recogieron de detrás de unos arbustos. Yo creo que ahí traían las armas.

Los peritos investigadores de campo no encontraron tampoco muchas evidencias. Detrás del arbusto mencionado aparecieron tres trajes idénticos a los de los empleados de la UAQ, algunas herramientas de jardinería e incluso gafetes pero con fotografías seguramente falsas. Debajo de la cabeza de cada uno de los muertos habían encontrado, profundamente enterrados debajo del tartán de la pista, tres casquillos 9mm.

La revisión de los estacionamientos no descubrió ningún automovil abandonado, incluso faltaba uno: el de la familia asesinada.

Las otras declaraciones eran confusas. La mayoría de ellas de personas que no habían visto nada y sólo escucharon el tiroteo, otras llenas de inventos y suposiciones, algunas que corroboraban la hora del crimen las 7.35 de la mañana. Sólo una más fue confiable. Nemecio Rojas, el intendente del club, confirmó la presencia de tres empleados nuevos de jardinería cuyos nombres coincidían con los gafetes encontrados y toda la papelería de ingreso que parecía legítima, incluso las firmas.

- Mire patroncito, a mí no me pareció nada extraño, la rotación de personal es fuerte y con frecuencia se repone empleados, así que les proporcioné los uniformes y algunas herramientas.

- Podrías describirlos?

- Sí, por supuesto, uno...

- No, espera, piénsalo muy bien, con calma y mañana muy temprano te jalas para las oficinas de la PJF, el oficial Martínez te dará la dirección.

- Rajuelas, dale cita para mañana al señor.

- Claro Aguilita, claro.

El informe de balística era escueto y preciso.

"Querétaro, Qro., a 17 de Abril de 1991
Exp. HOM27/4/91BAL
PROCURADURIA FEDERAL DE LA REPUBLICA DELEGACION QUERETARO
COMANDANCIA DE LA POLICIA JUDICIAL FEDERAL EN EL ESTADO
Primer Comandante
Cap. 10 Apolinar Ledesma Orduña

ASUNTO: INFORME DE BALISTICA

Estimado Sr. comandante:
De acuerdo a sus apreciables órdenes y en relación a la investigación criminal bajo el expediente HOM27/4/91BAL me permito resumir el informe correspondiente:
Casquillo: homologación correspondiente a pistola automática tipo 9mm. de repetición controlada. Arma probable identificada mediante huella del percutor y marcas del expulsor.- BERETTA 9mm..- FABRICANTE: PIETRO BERETTA, Modelo Gardone V.T. calibre 9mm. short de fabricación italiana.- producción limitada a través de distribuidor.- BERBEN CORPORATION N.Y.-N.Y. - PISTOLA MODELO.84-PATENTADA (Especial para la policía de Nueva York ). El casquillo es un Winchester W-W 380 Auto.
Proyectiles (3): Los proyectiles encontrados, disparados a corta distancia no presentan fragmentación pues se enterraron satisfactoriamente en la arenilla de soporte del tartán de la pista por lo que su homologación por las marcas del barrido del cañón corresponden perfectamente a el arma descrita anteriormente.
Por lo que se refiere a las esquirlas entregadas por el médico legista no pudimos hacer identificación positiva del arma y calibre. Por el tamaño de los orificios de entrada en los cuerpos parecen ser de fabricación especial de baja velocidad y alto impacto, de disparo a corta distancia en armas largas de repetición, probablemente cuernos de chivo y también de calibre 9mm. Se dispararon a unos tres metros de distancia.

Atentamente.
Federico Robles Galeana.
Jefatura Investigadora 32
Jefe Encargado de Zona
Se adjunta información técnica relacionada".


El informe de la autopsia proporcionó y corroboró algunos datos más. El crimen se realizó con tres metralletas idénticas disparando por detrás a la pareja y su hija al mismo tiempo que los criminales corrían a sus espaldas, con vestidos deportivos; les dieron alcance sobre la pista de tartán disparando al unísono unos pocos tiros y rematándolos una vez caídos en el piso. Fue un trabajo limpio y profesional.

Con los datos obtenidos por Apolinar esa misma noche se comunicaron con los sorprendidos primos de la muchacha. Ellos creían a su prima en compañía de sus papás que la habían visitado con motivo de las vacaciones de Semana Santa.

Se averiguaron los nombres precisos de los muertos y se notificaron las muertes a sus familiares en Tuxtla Gutiérrez.

FICHA DE IDENTIFICACION POSITIVA

Nombre: Atanacio Juárez Grajales
Estatura: 1.69 Mts.
Tez: Morena.
Ojos: Negros
Cara: Redonda y pomulosa.
Nariz: Ancha.
Labios: Gruesos.
Pelo: Negro.
Complexión: Robusta.
Peso: 85 Kg.
Edad: 38 años.
Estado Civil: Casado.
Fecha y Lugar de Nacimiento: 18 de agosto de 1952, Tuxtepec, Oaxaca.
Nacionalidad: Mexicana.
Profesión o actividad: Médico Militar.- Teniente Coronel en activo.- I Zona Militar, con asignación al cuartel especial del Estado Mayor acantonado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

Nombre: Elena Sabines Paredes.
Estatura: 1.57 Mts.
Tez: Blanca.
Ojos: Castaños.
Cara: Ovalada.
Nariz: Fina.
Labios: Delgados.
Pelo: Rubio natural.
Complexión: Delgada.
Peso: 52 Kg.
Edad: 35 años.
Estado Civil: Casada.
Fecha y Lugar de Nacimiento: 7 de Noviembre de 1955, Tapachula, Chiapas.
Nacionalidad: Mexicana.
Profesión o actividad: Abogado.- Abogada litigante del despacho Rosas Sabines, San Cristóbal de las Casas.

Nombre: Elena Juárez Sabines.
Estatura: 1.53 Mts.
Tez: Blanca.
Ojos: Castaños.
Cara: Ovalada.
Nariz: Fina.
Labios: Gruesos.
Pelo: Castaño claro.
Complexión: Delgada.
Peso: 52 Kg.
Edad: 15 años.
Estado Civil: Soltera.
Fecha y Lugar de Nacimiento: 18 de Octubre de 1975, Tapachula, Chiapas.
Nacionalidad: Mexicana.
Profesión o actividad: Estudiante de Secundaria.

- Por cierto Aguilita, qué hacemos con el jodido reportero de TVQ, ese tal Ramiro Galarza, no se separa de aquí ni para comer? Lleva días esperando noticias.

- Mira, Rajuelas, prepárale un informe y si quiere damos una conferencia de prensa. Dale copia del video y de lo que tu creas que no comprometa la investigación, de todos modos ya es un borlote.

 


 

CAPITULO 27

Y ahora, qué hago?

Juan se levantó con una cruda moral espantosa Toda la noche la pasó entre sueños eróticos con la bella Ramona y al despertar notó la humedad en sus calzoncillos y el penetrante y característico olorcito.

No es posible -pensó-. Esto nunca más me había sucedido desde los diez y seis años. Mierda, c'omo carajos a mis años!

Refunfuñando se metió a la regadera y el agua caliente disipó sus pensamientos. Era urgente que ese mismo día se trasladara a México. Secándose con una toallita salió del baño a su cuarto.

- Don Juan!

- Chonita!, qué hace usted aquí?

La mujer se quedó muda del susto. Había entrado despreocupada al cuarto para asearlo, como todos los días, pensando que Álvarez Herrástegui no se encontraba: el estado en que encontró la cocina, la mesita, los platos, las botellas de vino y sobre todo, al patrón se conjugaron con el humor de la recámara para que sacara sus muy particulares y equivocadas conclusiones. No es que estuviera celosa, en realidad estimaba mucho al Licenciado y lo mismo le ocurría con Ramona, lo que sucedía es que era una militante de hueso colorado del PT y pensaba que su patrón estaba metido en líos con el gobierno y por tanto convirtiéndolo en un burgués corrupto cualquiera, razón por la cual no aceptaba que Don Juan se relacionara con los políticos y los militares del lugar.

- No le parece Licenciado que esto no es correcto, qué van a decir sus hijas cuando se enteren?

- Se enteren de qué, Chonita.

- Pues... pues, de sus relaciones patrón, no es correcto.

- Mire Chonita, primero no se lo que usted piensa, aquí solo cené con una amiga, eso es todo. Y segundo soy un hombre libre y puedo hacer lo que me venga en gana, no le parece?

- Sí claro, discúlpeme.

Molesto y sin ganas de desayunar entró como furia a su despacho, tratando de poner en orden sus ideas. Al revisar sus pendientes se dio cuenta de un olvido imperdonable: no había mandado los manuales que con tanta insistencia le solicitara el licenciado Chóm.

La pipa de la paz fue encendida de nuevo y las azules bocanadas de humo mejoraron el ambiente que ya presagiaba una tormenta.

- Buenos días Rosita, no sería tan amable de pasar a la oficina?

- Muy buenos Licenciado. Como no, ahora mismo voy.

El hombre por poco se cae de espaldas. La muchacha no parecía la misma: vestía con una vaporosa blusita transparente que casi no dejaba nada a la imaginación y la corta, cortísima falda mostraba en plenitud unas frondosas y torneadas piernas. Aquello era el acabóse, su situación amorosa, su vida en general, pasaba de un estado ascetico a uno de franco desenfreno emocional; es cierto que Rosi siempre le parecía guapa pero ni por asomo le provocó nunca alguna atracción, además era definitivamente muy jovencita pues aun no cumplía los veinte años. Álvarez Herrástegui no sabía como decirle o demostrarle su desinterés sin lastimarla y sentía que la situación empeoraba sobre todo por su entusiasmo con Ramona.

Lo que ignoraba Juan era que la oficina se aliaba en su contra. Benito, que era un excelente amigo y compañero de trabajo, le sugirió precisamente el cambio de arreglo personal y Chonita la forma de ganárselo lo que daría lugar a un asedio en toda forma.

- Dígame Licenciado.

- Siéntese usted Rosita y dígame si tengo algún recado, se hizo todo lo planeado?

- Por supuesto Licenciado, entre Benito y yo no se descuidó nada incluso se lograron cinco buenas ventas; por lo que se refiere a llamadas: le hablaron de Houston, de la aduana de Ciudad Hidalgo el Lic. Mauricio Urdapilleta y de México su hija Lupita. Todos los recados están debidamente transcritos sobre su escritorio.

- Muy bien Rosi. Necesito que se comunique de inmediato a la agencia de viajes y me consiga un boleto de ida y vuelta a México lo más pronto posible; deje el regreso abierto y apárteme una habitación en el hotel Benidorm.

- Ah que mal que sale Usted, le tenía una sorpresa; pero no se preocupe se la reservo para cuando regrese.

- No se moleste con nada Rosi pero, en fin, ya me dirá de que se trata cuando vuelva. Por cierto, es necesario algo muy urgente. Mande por favor al mensajero con todos los manuales de Internet para entregárselos al Lic. Américo Chom.

- Para que se preocupa, Don Juan!, desde ayer me encargué de eso; recordé que los estuvo preparando y supuse que eran para ese señor.

- Caramba niña me quito un peso de encima. Por cierto, háblele a la Teniente Ramona de mi parte y comuníquele que me ausento por dos o tres días.

Rosa se puso pálida y se encajo las uñas en las palmas de las manos pero procuró no demostrar su disgusto, por el contrario, se levantó de su asiento y le dirigió una mirada coqueta.

- Bueno, si no se ofrece más voy a tratar de conseguirle un lugar en el vuelo de las 12.30.

- Gracias Rosi, dígale a Benito que pase.

Entró Benito con cara de yo no fui y se sentó como si nada.

- Mira Benito te tengo una buena y una mala.

- A propósito de buenas, que le pareció Rosita, no está hecha un cuero?

- Sí hombre, ahora esta irreconocible, debe ser el novio.

- Cual novio Lic.

- No es su novio ese muchacho, el Delegado Estatal de la PGR?

- No, que va, ese se muere de ganas, pero ella no le da mucho jale.

- Mira Benito la buena es que te has ganado un ascenso y un milagrito más de sueldo, la mala es que te tendrás que hacer cargo en mi ausencia de toda la oficina.

- No hombre, con esos sustos acepto que sea mi propia abuela, que en paz descanse, la que me los pegue Licenciado.

 


 

CAPITULO 28


Al día siguiente la noticia fue de primera plana, todo mundo se refería al crimen. "Es miembro del ejército el hombre muerto en Querétaro el domingo pasado". No solo fue eso, sino que resultaba que el Teniente Coronel Atanacio Juárez Grajales era ni más ni menos, que primo hermano del Gobernador de Oaxaca, el Lic. Onorato Juárez Sepulveda, amigo y compadre del Presidente de la República.

Apenas llego Apolinar a su oficina cuando recibió sendos faxes uno del la Secretaría de Gobernación el otro de la Procuraduría General de la República; en el primero se le daba aviso de su nombramiento como Delegado para el Estado de Chiapas y Fiscal Especial para el caso Querétaro; el segundo contenía instrucciones para su traslado a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, junto con los tres colaboradores implicados en la investigación: Ancelmo Payán Ortiguela (El Broncas), Samuel Buenfil Marquez (El Sami) y Alfredo Martínez Novoa (El Rajuelas).

Las oficinas así como los vehículos dejaban mucho que desear y el personal asignado estaba mal entrenado. Ledesma llegó con la espada desenvainada. De inmediato revisó expedientes, reasignó funciones y despidió, sin más, a una tercera parte de los elementos de campo.

Después de hacerse presente con el Gobernador su primera visita la realizó a las instalaciones del Estado Mayor Presidencial en San Cristóbal de las Casas; se quedó asombrado con las instalaciones de primer mundo que encontró.

- Señorita, sería tan amable de anunciarme con el general Porfirio Balam?

- De parte de quien, señor?

- Del Lic. Apolinar Ledesma, soy el nuevo Delegado de la PGR.

- Hágame el favor de llenar esta tarjeta con sus datos y el asunto a tratar y en seguida lo anuncio.

No tardó mucho en ser pasado a una amplísima oficina de grandes ventanales que daban directamente a la serranía semicubierta de nubes; dándole la espalda se encontraba un recio hombretón con el clásico uniforme verde olivo, con una escuadra dorada al cinto y unas lustrosas botas negras de caballería.

- Pase usted Licenciado, tome asiento.

- Gracias General.

- Así que usted es el cabroncito que nos mandan en lugar del incompetente Efigenio Monteros?

- Si señor, el mismo.

- Pues adelante, en que le podemos servir?

- Pues usted vera, además de la Delegación me ha sido encomendada la investigación del asesinato cometido en Querétaro sobre la familia Juárez Sabines y por lo mismo solicito su ayuda.

- Como! Quién carajos se cree usted que es? En asuntos relacionados con subordinados a mi cargo yo solo tengo injerencia; este asunto es de plena competencia de los tribunales militares y de ninguna manera puedo permitir que un cabrón, al que todavía se le tengan que soplar los mocos, se venga e inmiscuir en ellos. Le sugiero que se regrese por donde vino y comunique a sus superiores que de ninguna manera el Tigre permite que alguien meta las narices en el cuartel especial del Estado Mayor a mi cargo. Si serán jijos de puta!

Apolinar no se amilanó, antes al contrario, como buen gallo de pelea se encrespó todito.

- Con todo respeto mi General, tengo instrucciones precisas, dadas directamente por Presidente de la República, que no dejan lugar a dudas del alcance de mis atribuciones y funciones; es un caso claramente de competencia federal y a menos que usted asegure que el crimen fue cometido por personal militar, no cejaré en mi empeño de esclarecerlo por mis propios medios. Usted dirá.

El General palideció de ira, se puso bruscamente de pie y movió el brazo en gesto inequívoco de desenfundar su pistola, pero se dominó. Apolinar desistió de hacer lo mismo con la suya.

- Está bien muchachito, está bien. Solo porque usted y yo sabemos que esto es obra de los pinches narcotraficantes, le concedo el que tenga injerencia en el asunto, pero con una condición: la de mantenerme informado del curso de sus investigaciones.

- Por lo pronto agradecería que me permita el acceso al despacho del doctor y a confiscar todo la documentación.

El militar estuvo a punto de iniciar un nuevo encuentro, en cambio, descolgó con gesto enérgico el teléfono.

- Mándeme de inmediato a la Teniente Ramona.

El joven licenciado la miró sorprendido. Aquella militar era sumamente guapa, de unos treinta y dos años, aún con el uniforme lucía generosamente una espléndida figura, pero lo que más le asombró eran su aplomo y seguridad.

- A sus órdenes mi General.

- Mire usted Teniente, el señor licenciado Apolinar Ledesma es el nuevo Delegado Estatal de la PGR y tiene la encomienda presidencial de hacerse cargo del asunto del Teniente Coronel Juárez; queda comisionada para proporcionarle todos los datos y documentación que se requieran, no sin antes recabar mi aprobación y supervisión directa, entendido?

- Si señor. Si es tan amable de seguirme, Licenciado?

Tal fue la primera entrevista de Ledesma con Algeciras y muy semejante a las siguientes que tuvo que hacer durante los dos siguientes años.

Sus investigaciones fueron en aumento constante, más y más datos y papeles se acumulaban, nadie sabía nada, todo parecía normal: estudió expedientes médicos, archivos militares, archivos personales, entrevistó amigos, preguntó a superiores y subordinados sin encontrar nada, absolutamente nada.

Durante ese tiempo sólo tuvo dos confidentes: uno su inseparable amigo Luis, al que veía de vez en vez cuando bajaba a la capital proveniente de los altos chiapanecos, vestido casi como un indígena, con sombrero chamula y toda la cosa; el otro era nada mas ni nada menos que Rosita Manriquez a la que había conocido cuando compró el equipo de computo para la delegación.

Por lo que se refería a la localización de los presuntos culpables del triple homicidio, tampoco consiguió nada, como si a todos se los hubiera tragado la tierra.

Su única posible pista consistía en la falta de un expediente que no apareció junto con el resto de lo entregado por el ejército, pero que estaba cuidadosamente identificado en la relación de archivo del Doctor y que decía simplemente "Las Adjuntas".

Había investigado con sumo cuidado al despacho de abogados Rosas Sabines, que pertenecía al hermano de la occisa, con resultados idénticos, no aparecía nada que pudiera ser el móvil; cabía, sin embargo, una posibilidad: el despacho atendía con frecuencia a gente desamparada, sobre todo en múltiples casos de despojo de tierras a los indígenas.

Por lo demás, nada. La Señora resultaba ser absolutamente intachable, miembro de la alta sociedad chiapaneca, coleta de nacimiento, mujer religiosa y una abogada litigante seria y comprometida.

Buscó también Apolinar posibles líos de faldas: se investigó en todos los burdeles del estado y a todas las posibles relaciones femeninas del militar; nada, el hombre había sido toda su vida un santo, ni siquiera fumaba o tomaba.

El caso comenzaba a empantanarse. Al mismo tiempo las actividades de la delegación crecían, muchos guatemaltecos se refugiaron en Chiapas, al huir de su gobierno, casi tan corrupto como el mexicano; no eran pocos los casos de contrabando de droga y los delitos de carácter federal estaban a la orden del día.

Por lo que se refería a la casa habitación de la familia ésta fue requisada y puesta a resguardo y la revisión minuciosa de todas las pertenencias no arrojó luz alguna en la investigación. Los estudios financieros sobre los ingresos y egresos auditados bajo la fe de notario publico, estaban perfectos y lo mismo sucedía con las cuentas bancarias y otras posesiones.

Aquella calurosa tarde del 17 de Agosto de 1993 trabajaba Ledesma en su despacho cuando le fue anunciada una visita inesperada.

- Licenciado le busca una señorita militar, la Teniente Ramona.

- Hazla pasar por favor Carmela. A qué se debe esta inesperada vista Teniente?

- Se trata de algo muy delicado Licenciado. Como usted recordará no encontramos un expediente del Teniente Coronel Atanacio Juárez, el que decía "Las Adjuntas".

- Sí, por supuesto el que faltó en la relación inicial.

- Bueno pues el día de ayer me ordenaron deshacerme de cierto archivo muerto y por no dejar lo revisé todo: al fondo de una caja y con fecha completamente diferente encontré este expediente. Como ve tiene tachado el nombre pero se alcanza a leer, "Parte Médico las Adjuntas" y en seguida pusieron CONFIDENCIAL.

- Caramba Teniente!, esto sí que es interesante.

- Pues sí, Licenciado. Sólo le suplico discreción, de esto no sabe nadie en el cuartel especial del Estado Mayor, incluso di todo por incinerado. Me retiro y le ruego me mantenga informada.

El parte médico estaba fechado el Jueves 29 de Marzo de 1991 y firmado por el propio Doctor Atanacio Juárez Grajales. No era muy extenso pero sí precisó, indicando las razones y evidencias médicas, de la muerte de veinte indígenas por arma de fuego.

Lo más grave y que llamó la atención poderosamente a Ledesma, era el párrafo final del parte facultativo que decía:

"Como jefe de los servicios médicos de esta división armada certifico que todas las muertes de estos individuos se debieron a una ejecución en masa mientras permanecían arrodillados, con los ojos vendados y las manos atadas por detrás de sus espaldas. Por el tamaño de los orificios dejados por los proyectiles y algunas otras evidencias deduzco que las armas empleadas fueron armas largas reglamentarias del ejército mexicano. Además de lo anterior cada individuo presenta señas de un balazo con entrada por la nuca y salida por la cara, disparados a quemarropa, correspondientes a una arma corta, probablemente una escuadra cuarenta y cinco reglamentaria".

Además del parte, Apolinar, encontró una veintena de fotos que de por sí eran evidencias más que suficientes del crimen. Era el motivo que esperaba?

De inmediato reunió a sus subordinados de confianza: El Rajuelas, El Sami, El Broncas y El Negro este último un individuo misterioso chaparro, muy moreno casi negro idéntico a una cabeza olmeca, recomendado por el gobernador de Oaxaca. Apolinar sospechaba que era su informante.

- Muchachos les tengo una excelente noticia. Por fin tenemos una pista firme en el caso Querétaro pero requerimos de rapidez y sigilo para obtener todos los datos. Cada uno de ustedes tendrá una gestión por hacer.

Después de leer cuidadosamente el expediente, escribio sobre la pizarra plástica:

"El Sami partirá mañana temprano a Altamirano, deberá localizar el lugar preciso de los hechos, platicará con los lugareños y obtendrá la mayor información del municipio y de sus autoridades policiacas.

El Rajuelas saldrá mañana temprano para México, rastreará si existe algún expediente en la PGR, además debe recabar toda la información periodística posible.

El Broncas hará lo mismo aquí en Chiapas, localizará al juez que llevó el caso, identificación, la agencia del ministerio publico y los expedientes de las averiguaciones previas.

El Negro debe buscar actas de defunción y localizar el lugar en donde sepultaron los cuerpos además de conseguir una orden de exhumación.

Yo prepararé un informe confidencial para la PGR y la Secretaria de Gobernación; obtendré órdenes especiales y apoyo técnico de medicina forense y balística. Por último entrevistaré al dueño de "Las Adjuntas".

Los siguientes tres meses serían de arduo trabajo, de sigilo, de investigación y de sorpresas.

 


 

CAPITULO 29


Para Pedro todo y nada había cambiado, la selva virginal de Dzitbalché fue sustituida por la no menos espesa de los conocimientos. Perdido en la biblioteca o en la hemeroteca del Diario de Yucatán su fisonomía intelectual fue profundamente transformada y un sentido más claro y profundo de justicia y libertad se unieron a la fiereza de sus rasgos de carácter indígena. La piedra fue labrada con tesón de forma tal que no quedara nada sin pulir. Tunculucho atisbó más de una vez el amanecer junto con los dos muchachos y después de las largas jornadas apenas dio algún reposo a sus inquietas mentes.

No, no fue fácil hacer crecer el intelecto del sacerdote y el guerrero, cómo hacer aflorar los ideales perdidos de una raza milenaria?.

Para forjar el hierro es necesario calentarlo al fuego, lo mismo sucede con el alma humana. Sería acaso el conocer la injusticia, el oprobio y la opresión el combustible, o la enjundia y el valor de los héroes olvidados la flama que lo encienda?

Aquel H´men letrado luchó en contra de los esbirros de la decadencia, los de una sociedad corrupta, amoral y conformista, la adulación, el orgullo, el éxito, el poder, el dinero fácil siempre al alcance de la mano. Bien sabía Miguel Tunculucho que todo eso y más existían en el medio de la cultura periodística; todo se conocía, todo se medía, tergiversaba y cambiaba al impulso de los intereses y la política a la alta escuela de Yucatán.

Usó el sabio un método ancestral: emplearía las mismas herramientas trastocando lo malo por lo bueno.

De muchos siglos atrás existía en Yucatán un juego de sociedad, nadie estaba seguro de que fuese heredado por la rica sociedad virreinal o por su propia cultura indígena; consistía en que uno o más individuos se proponían engañar a otro al que tenían que hacerle creer algo, como por ejemplo el amor de una mujer; existía, sin embargo, una condición; nunca se le debería mentir directamente, por lo que sólo a base de adulación, exageración y otros comentarios se lograra engañar y confundir. Al infeliz que caía irremisiblemente en el engaño al final se le ponía en evidencia y con ello terminaba el juego. Por supuesto que no eran pocos los casos en que se terminaba en tremendo pleito, aún tratándose de muy buenos amigos. Cabe aclarar que el reto era hacer lo anterior no con las gentes más lerdas sino por el contrario con las más astutas y reservadas. A esta juego se le denominó acertadamente "Cultivar". En la actualidad la sociedad yucateca lo emplea con mucha frecuencia y ya no precisamente como un juego, sino como herramienta aguda y peligrosa en el trato social, comercial y político.

Tal fue el arma que aprendieron Pedro y Andrés y que les serviría para relacionarse con mucha gente de modo que en ocasiones se les tomaba por gobiernistas y otras por destacados miembros de la oposición.

Pero todo lo que comienza termina. Aquella segunda etapa se cumplió dos años después. Una cálida tarde de verano les anunció Tunculucho la partida; deberían preparar dos mochilas de campaña con sus cosas y adicionar: un saco de dormir, una cobija , una manga para el agua, botas y un amplio sombrero.

En el amanecer, lleno de resonancias y murmullos, partieron los tres hombres. El pequeño reluciente y bien conservado LandRover de Miguel Tunculucho ronroneaba suavemente al cruzar las arboladas calles de la vieja Mérida. En los cuatro siguientes días visitaron las ruinas de Mayapán, Uxmal, Kabah, Sayil, Labná, Kom, Kihuic, Chacmultún, Salpacal y Bolonchén, largas pláticas y poéticos pasajes. Sintió Oxib-Pech como si renaciera su verdadera identidad con cada estela, cada portal, cada piedra le hablaba por mil años, acontecimientos, historias, mitos y profecías afloraron en la perfecta dicción del maya antiguo. No más secretos, no más misterios.

El largo viaje continuó. Tocó ahora a lo ampliamente conocido, al terruño, a la patria chica, la esplendorosa Hopelchen, la misteriosa y vieja Etzná, patria de los caudillos y por fin Xochob y Dzitbalché, en donde el viejo H´men Balam les esperaba.

"Como las preciosas mazorcas del Ixiim, fruto bendito de mi dios Yum Kax, aparecen el Gran Mai y el valeroso y ágil guerrero Yuc. Están listos el caam, la cal y el agua para moler el fino nixtamal; he prendido el chah y puesto sobre el un fino y delgado xamach, he cortado finas tiras de carne de un kuts y de un kitam, no faltan las aromáticas flores y el picante y rojo chile, ni los ricos frijoles que hierven en aquel hamá. Ah mi estimado y querido Tunculucho! veo que las enseñanzas de viejo búho han dado resultados. Pero mucho habrán de decirme, mucho habrán de platicarme, sentaos".

Pedro y Andrés no entendían como el misterioso viejo supo la hora exacta de su visita. Oxib-Pech se dio cuenta, y lo mismo el fiero guerrero, que su destino estaba marcado, que algo importante acontecía.

La tarde transcurrió tranquila y al anochecer los muchachos se dirigieron al poblado y a la vieja hacienda los dos sacerdotes brujos. El hacendado Juan Ordorica Cano, les esperaba.

Durante tres días los jóvenes no supieron de los maestros. Con dos años de ausencia sus padres y los amigos fueron suficiente distracción.

Nuevamente partieron por un camino estrecho y desolado, visitaron lugares recónditos, descubrieron perdidas estelas pasando por los poblados de Macanché, Yalak, Ucúm, Xmaben, Xkachá y por la civilización visitaron: Chicaná, Becán, Xpujil y Kojunlich. Cada lugar un dato, una fecha, un misterio develado.

Volviéndose por la carretera de Chetumal - Escárcega hasta llegar a Tonchacal y tomaron la brecha pasando por San Antonio Teop, Justo Sierra y Nuevo Cohahuila; regresaron hacia Venustiano Carranza sobre un pequeño tramo de carretera pavimentada y de ahí a Paraíso Nuevo, El Naranjo, Villa El Triunfo, Cuchilla, Estación El Águila, Maxtún, Nicolás Bravo y Tenosique de Pino Suarez. Este camino fue difícil, cruzaron ríos y lugares peligrosos, sobre todo el grande y caudaloso Usumacinta.

Les dio Miguel un descanso. Por cien kilómetros de carretera pavimentada fueron a la soberbia y misteriosa Palenque, el último de sus contactos con la civilización.

Partieron entonces a su destino final, las lejanas ruinas de Bonampak, ciento setenta y cinco kilómetros de brecha. Pasaron la noche al abrigo de las ruinas llenos de presagios y aluxs.

Al despertar los esperaban dos indígenas lacandones con cinco hermosos y fuertes caballos. Tres días de caballo rumbo al río Negro serían la postrera jornada.

Emergeieron de la selva de pronto. Una amplia explanada se extendía: al frente un campamento militar ocupaba el fondo y las instalaciones de entrenamiento ocupaban el resto, a la derecha recostado sobre una ladera se veían lo blancos de un polígono de tiro.

Dos hombres y una mujer fuertemente armados les cortaron el paso y les hicieron bajar de los caballos, hablaron en Tojolabal con Tunculucho y a pie se dirigieron a las instalaciones.

Un hombre delgado y fornido con poblada barba salió a recibirlos, de inmediato reconoció al periodista y con marcado acento sudamericano le dijo:

- Bien venido compadre, pasen, pasen, les provoca un tintico?

Sin más les sirvió sendas tazas de humeante y calientico café colombiano, de Armenia, su tierra.

- De modo que son ellos de quien me hablaste en E-Mail de hace quince días.

- Los mismos. Están preparados ampliamente para la radio comunicación y manejan el equipo de cómputo de maravilla; en el trabajo periodístico tiene relación con la Universidad de Yucatán con la UNAM, el TEC y la Universidad de Texas en Austin; el otro muchacho Luis al que tu conoces por los jesuitas, les ha servido de enlace. Se tratan como hermanos. Por otra parte conocen a todos los reporteros y editorialistas de La Jornada, Proceso y El Norte además de tener contactos en las principales agencias de noticias del mundo.

- Excelente, no creas que los desaprovecharé. Les presentaré a Jon. De todas formas serán preparados como el tercer grupo de élite de doscientos muchachos. Tenemos seis meses justos para hacerlo.

El equipo móvil de radio comunicación era impresionante, de lo mejor y más moderno, perfectamente camuflado; con cinco potentes antenas parabólicas se comunicaba a cualquier lugar y su sistema antirrastreo lo hacía aún más sofisticado, prácticamente indetectable.

Pero si Pedro y Andrés se habían sentido agobiados por el trabajo ahora sabrían lo que es "candela", como les dijo esa misma noche "El Ingeniero", comandante de entrenamiento de la guerrilla.

Un agudo silbato les despertaba a las cuatro de la mañana. Preparados para salir en patrulla de cinco en cinco cada día la ruta era distinta, auténticas trampas y emboscadas, horas de arrastrarse sigiloso, o de esperar silencioso, buscar minas y desmontarlas o de sembrarlas para que el equipo que les seguía las desmontara. No fueron pocos los accidentes y más de uno murió o fue inhabilitado.

Aprendieron el uso de las armas, de la lucha cuerpo a cuerpo, del cuchillo, de las silbantes flechas; aquel hombre era implacable, no dejaba un detalle, los débiles eran inmediatamente sustituidos y se les encomendaban los trabajos menores, sólo los fuertes y aguerridos formarían el tercer equipo.

A las seis de la tarde se concentraban nuevamente. Era entonces cuando Pech y Yuc se sentaban detrás de las computadoras y al mismo tiempo que devoraban las tortas con café establecían contactos, descifraban comunicados y giraban órdenes a los equipos de avanzada.

Fue una de esas noches cuando Oxib-Pech conoció a Angela Sak-Pakal Urbina "La Torcacita"; venía de "Aguas Calientes" el campamento de Marcos, con un recado urgente para un tal Juan Álvarez "Durito". La menudita india Tzotzil lo dejó cautivado por sus ojos negros como el capulín, la sonrisa franca, la gruesa trenza con alegres listones de colores que contrastaban fuertemente con el uniforme verde gris de campaña, las botitas que parecían de juguete y el amplio y generoso pecho que subía y bajaba aún por el esfuerzo de recorrer a pie la distancia que separaba a ambos campamentos.

El equipo del campamento central había sido desactivado y cambiado de lugar por razones estratégicas por lo que era necesario transmitir un recado urgente a Durito. Entre los dos lo cifraron y lo enviaron.

La muchacha permaneció con ellos por los cinco meses siguientes y poco a poco se hicieron novios. Ella le platico de las espesas selvas chiapanecas y el de la tierra yucateca, se fueron compenetrando el uno del otro.

Pero todo por servir se acaba. Llegaron las armas y pertrechos, se repartieron los equipos de campaña y aquellos doscientos hombres y mujeres tomaron cinco flamantes pasamontañas y diez paliacates, cinco rojos y cinco verdes; formaron un amplio círculo alrededor de una enorme fógata y se fueron numerando de izquierda a derecha del uno hasta el cuarenta; se colocaron en silencio el pasamontañas y se reunieron en cuarenta equipos de cinco. A partir de entonces, perdida la identidad, cambiarían cada ventincinco días de célula y actividad. Los puestos tampoco tendrían sentido, daba igual ser sargento, teniente, comandante que subcomandante, sólo al entrar en acción quedaban designadas las verdaderas funciones. Pasaron entonces en profundo mutismo a tomar un gafete de identificación, con una cadenilla en el estaba estampado el nombre de batalla, un número y su grupo sanguíneo.

Oxib-Pech sería el Comandante Arnulfo, Yuc Xotam el Teniente Gonzalo y Angela Sak-Pakal la Comandante Ramona.

Contrario a lo que se pensara aquel cambio de identidad no tenía como objeto ocultarla, al momento de entrar en batalla o presentarse públicamente. No, era la forma en el caso de caer prisioneros de no traicionarse, de no saber quien era quien entre ellos mismos. Pasaría tiempo, mucho tiempo, para que Pedro y La Torcacita se volvieran a ver.



CAPITULO 30

Para variar el avión no despegó del aeropuerto internacional. Cubierto por la espesa niebla, aún a medio día, construido en una larga loma arrinconada por los cerros funcionaba escasamente uno de cada tres días del año. Promovido y edificado en los años setenta por el gobernador fue localizado en un lugar inadecuado y peligroso, pero con un jugoso negocito para el gobernante que había vendido descaradamente los terrenos a la federación y por lo mismo, sin tomar en cuenta en lo más mínimo la seguridad de las aeronaves.

El aeropuerto alterno resultó ser el viejo aeropuerto de los años cuarenta que administraba y manejaba la séptima zona militar.

Durito no dejó de mirar sin cierto estupor los cinco modernos helicópteros artillados ni los cuatro aviones de reconocimiento habilitados, como bombarderos. -Para qué carajos los querrían? No seguramente para el combate a la droga. Ese era, definitivamente, equipo de guerra.

- Caramba, Don Juan, qué sorpresa. Usted y yo siempre nos andamos lamiendo el culo.

Álvarez se detuvo en seco volteando avergonzado a ver quien le hablaba en tan soez y vulgar forma.

- Licenciado Américo, que coincidencia.

El Licenciado Chom se volvió de inmediato hacia el pasajero sentado a su lado y casi con autoridad le dijo:

- No sería usted tan amable de intercambiar su lugar con el de mi amigo?, se lo agradeceríamos de sobremanera.

- Claro. -Dijo el otro a regañadientes y poniéndose de pie cedió el lugar a Juan.

No bien despegó el avión y fue dado el aviso de desabrochar cinturones que empezó la conversación. Comentó extensamente el diputado sus planes con la famosa Ruta Maya y la importancia para el desarrollo turístico de la región, pero no fue hasta que mencionó el tipo de albergues que se proponía construir el gobierno federal cuando Durito le prestó atención.

Sacó el Licenciado una carpeta guinda con unos bien acabados dibujos hechos por computadora que mostraban en forma casi real unas modernas construcciones de madera techadas con teja roja.

- Como usted puede ver se tiene todo muy pensado. Se ha realizado un estudio económico y se pretende utilizar maderas de la región combinadas con lo más moderno en ventanas y puertas importadas. Mire el presupuesto, éste corresponde a Bonampak.

Aquello resultaba una tremenda casualidad, todo lo que se había estado preparando celosamente daría frutos.

- Pues le tengo una excelente noticia. Resulta que soy buen amigo de un viejo maderero campechano, tiene un magnifico aserradero incluso produce la única madera estufada de primera calidad de la región. Se llama "La Chiquita" y está localizado en Dzitbalché muy cerca de la zona maderera en la frontera con Guatemala.

- Y usted cree que habría modo de hacer el negocito?

- Es un hecho, hasta creo que podríamos aventurarnos a que nos mandara unos camioncitos por adelante, qué le parece?

- Haga contacto con él, Licenciado y no se olvide de la módica mochada, un 10% no estaría mal.

El viaje resultó rendidor en sus dos sentidos pero al llegar, ya instalado cómodamente en el hotel, cerró el negocio con su tocayo Don Juan Ordorica y después se puso de acuerdo con Gaby para cenar.

- Caramba, Papi la verdad que no te esperaba.

- En realidad yo tampoco tenía a que venir, pero las cosas se han complicado un poco.

- Todavía sigues metido en eso? Me preocupas.

- El tiempo se nos ha venido encima y se ha hecho necesario apresurar las cosas; la situación política y económica del país no da lugar a otra cosa.

- Alfredo está muy preocupado, será por lo mismo?

- Espero que no. La Secretaria de Gobernación esta preocupada por otras cosas, sobre todo los asesinatos políticos y la campaña presidencial de Zedillo; además se está preparando, ahora mismo, un falso enfrentamiento de narcos con el ejército.

- Cuídate Papá, no corras riesgos deja que otros se hagan cargo. No deberías estar solo.

- Solo, no que va, hasta novia tengo se llama Ramona y es teniente del ejército.

La joven señora abrió tamaños ojos y se disponía a preguntar cuando se escuchó una voz a sus espaldas.

- Muy buenas noches Don Juan, buenas noches mi vida.

Un hombre alto y fornido, de ojos azules, pelo ligeramente entre cano y de anchos bigotes se sentó a la mesa con ellos. Justo detrás de él en la mesa contigua se sentaron dos guaruras.

Alfredo Laresgoiti Ursúa, fungía como Subsecretario B de Asuntos Especiales.

- Que gusto de verle Alfredito, en estos momentos le estaba dando a Gaby una noticia.

La noche fue un éxito para Juanito, platicó y platicó y para despistar dio datos sobre la visita que tenía que hacer a un proveedor y la necesidad de obtener copias certificadas de su acta de nacimiento.

Muy temprano salió Álvarez Herrástegui para las oficinas del Registro Civil Nacional. Abordó el atestado metro en la estación cercana del Hospital General y transbordando en la aglomerada estación de Balderas logró apearse en la de Arcos de Belén.

El enorme y frío edificio de los años cincuenta se encontraba saturado de gente. El traca traca de unas cincuenta máquinas de escribir mecánicas inundaba el ambiente; después de un rato de hacer fila logró llegar a la ventanilla donde una mofletuda burócrata que mascaba a mandíbula batiente un chicle le recibió los datos regresándole a cambio un talón de pago.

- Pague en la uno.

Formándose de nuevo hizo el pago correspondiente de $19.10 con un billete de a $20.00 el empleado le entregó el recibo sellado y le dijo sin devolverle el cambio que descaradamente se embolsó.

- Vuelva a las cuatro.

El resto del día lo pasó, en efecto, con un proveedor de consumibles para computadora, comió unos tacos en un puesto callejero y regresó a recoger las actas.

Abordó nuevamente el metro en la estación de Arcos de Belén. La hora de por sí tranquila, mantenía a los vagones relativamente vacíos, por lo que se acomodó de pie al fondo de la puerta, en el amplio espacio que quedaba frente a la salida. En la siguiente parada subió atropelladamente una mujer que cargando un bebé de brazos era seguida por siete muchachitos más; el cantarino nahuatl hizo patente la etnia a la que pertenecía y ante el amable comedimiento de otro pasajero tomó asiento en el pasillo cercano a la puerta, el resto se sentó sobre sus propias piernas en el cuadrángulo que ocupaba Juan frente a la puerta. La mayor, de no más de unos trece años, lucía unos cinco meses de embarazo y cargaba unas pesadas bolsas de plástico llenas de trapos y algo de comida, la falda deshilachada y raída de brillante color rosa cobijó al más pequeñito que difícilmente andaba, con un gesto mecánico le limpió los moquitos que escurrían por su mugrosa naricita; sólo uno de los siete traía unos viejos y grandes zapatos, otros dos, una muchacha y un muchacho de entre nueve y diez años retozaban por la posesión de un cochecito de plástico al cual le habían separado una rueda; los tres hombrecitos restantes se acurrucaron en el suelo acercandose en lo posible a su mamá, quien discretamente amamantaba al pequeñito mientras no cesaba de hablar para apaciguar a la prole.

Aquella miserable familia captó, luego luego, la atención de Juan. La muchachita era realmente bonita, pero a las claras se le veía la tristeza y el sufrimiento. Con sigilo rebuscó por entre las bolsas un paquete de tortillas y pellizcándolas se llevó a la boca un minúsculo pedazo volviendo a guardar el preciado alimento que tal vez les serviría para subsistir la próxima semana.

Dirigió Durito la mirada al tierno pequeñito que gateaba, y haciéndole gestos buscó provocarle una sonrisa; por el contrario, con una imagen de tristeza le extendió, con la palma hacia arriba, una minúscula manita.
- Con una chingada, ha tenido que aprender primero a suplicar una limosna que a otorgar una sonrisa!

No supo entonces que hacer. - Darle una moneda era más que miserable, cuanto podría darle? Diez, quince, veinte, cien pesos, los que fueran, para que servirían? En eso estaba cuando el transporte se detuvo. Subió un obrero humildemente vestido, en una de sus manos sostenía un largo costalito que contenía unas dos docenas de jugosas y suculentas granadas. Fue verlas y levantarse los chiquillos a pedirle una; tímidamente repartió su riqueza a cada niño, sólo el pequeñito no alcanzaba. En ese momento el convoy frenaba, era la estación Aeropuerto, Juan tenía que bajarse; al hacerlo sintió un alivio. De reojo alcanzó a ver como el muchacho hincado le daba al chamaquín uno de rojísimos frutos arrancando la tan esperada sonrisa.

La ciudad le parecía una mierda. Donde quiera que volteaba una multitud sórdida e indiferente se extendía; taxis, peseras, camiones y elegantes automóviles saturaban calles y avenidas; los olores a fritangas, los puestos callejeros, constituían el caos.

Caminando decidido y después de abrirse paso a codazos y empellones, a unas cuantas cuadras sobre el Boulevard Aeropuerto, apareció en una esquina la fachada del restaurante "El Portón", uno de tantos de la cadena de "Aurrerá".

Fue el primero en llegar. Escogió un sitio estratégico en la sección de fumar, justo al fondo; hizo juntar dos mesas cerca de la pared, la hora era excelente con muy poca concurrencia; por no ser elegante sino más bien un lugar comercial resultaba perfecto, además relativamente cerca del aeropuerto.

La pipa volvió a surtir los efectos tranquilizadores necesarios y "La Jornada" apartó su mente a los caminos del ayer. La lucha seguía su marcha.

No tardaron en llegar los demás: Luis con su inseparable sweter de cachemer a los hombros y Pedro y Andrés con blancos y elegantes trajes de lino.

- Bueno muchachos, todo está listo, los quinientos mil dólares fueron depositados en la cuenta especial de Miami, segun los informes de Andrew. Es, pues, necesario acordar hoy mismo el trato con el proveedor, el embarque y la forma de traslado de las armas. Qué has concretado tu, Luis?

- Esta misma mañana en Miami quedó arreglado el barco; es un pesquero de buen tonelaje, con permiso especial para navegar en aguas mexicanas, tiene como estación de reposta Chetumal; saldrá discretamente del puerto pesquero de Naples en aparente viaje de temporada.

- Perfecto, la casualidad nos facilitó ayer las cosas, y toda la carga podrá ser enviada íntegramente hasta Bonampak. Qué es lo que tu has arreglado Andrés?

- La verdad no ha sido fácil. El lunes 30 de Noviembre a la tres de la mañana se concentrarán tres grupos de 65 mulas y treinta arrieros además de contar, casi seguro, con un Hummer artillado con una traila de arrastre.

- ¿Y tu, Oxib-Pech?

- La red de vigilancia está establecida permanentemente, tenemos observadores en toda la ruta y los simulacros sorpresivos han dado resultados muy positivos.

- Bueno repasemos el procedimiento antes de que se presente "El Ingeniero".

1.- Las unidades primarias serán cinco trailers Dina de servicio pesado para transporte de trozas de 40 pies de largo, lo que justificará sus movimientos por las carreteras secundarias; han estado haciendo viajes desde los campos de corte en Campeche hasta la "La Chiquita" y al aserradero de "La Chuiquita II" que, como deben saber fue instalado en Chetumal so pretexto de dar servicio a los desarrollos turísticos de Cancún.

2.- El puerto de desembarco será Puerto Bravo, frente a los bajos de Cayo Lobos, detrás de los cuales se protegerá el barco antes de la hora de desembarco que se efectuará el sábado 28 a las tres de la mañana. Se ha instalado un muelle móvil del ejército americano, bajo el nombre de una empresa fantasma de investigación marina, la Caribean Ocean Garden Ltd. El lugar se encuentra perfectamente cercado y resguardado y operado por gringos.

3.- Las unidades secundarias son diez camiones plataforma de dos ejes reforzados de veinte toneladas; al igual que las unidades primarias tienen seis meses de operar transportando madera por todo el sureste, son excelentes en los lodazales.

4.- Se han preparado dos pangas mecanizadas para el cruce del Usumacinta y uno de su afluentes.

5.- La carga será cubierta y protegida de la siguiente manera:
Las unidades primarias transportarán una estiba trapezoidal de troncos de cincuenta centímetros de diámetro lo que dará una primera camada de siete, una segunda de seis, una tercera de cinco y la cuarta y última de cuatro. Sólo los troncos de cada extremo de las tres primeras camadas y los cuatro de la última tendrán toda su longitud, el resto estará formado por extremos de un metro de longitud, por lo tanto se creará en su interior una cámara perfectamente regular de sección trapezoidal donde se alojaran los contenedores metálicos especiales que ya están en poder de la naviera gringa.
Las unidades secundarias transportarán madera trabajada en tablones de 16 pies de largo, dos pies de ancho y dos pulgadas de espesor, sin cepillar y en una forma de estiba parecida a la anterior, pero ahora de forma regular, podrán contener la carga ordenada para los tres destinos base, según lo ha requerido Marcos.

6.- La ruta a seguir será primero del puerto a La Chiquita, y luego de La Chiquita a Bonampak, pasando por los siguientes lugares:
Puerto Bravo - Cafetal - Buena Vista - Emiliano Zapata - Flores Magón - Xmaben - La Chiquita - Xpujil - Tonchacal - Nueva Coahuila - Villa el Triunfo - Tenosique - Gregorio Méndez Magaña - Chancalá - Bonampak.

Por último, la buena noticia es que todo podrá ser amparado, ésta y las próximas veces, con guías y pedidos del gobierno federal, qué les parece?

No bien acababa de terminar cundo llegó Favio Lozano Caicedo "El Ingeniero". Refinadamente vestido y al igual que Juan fumando pipa. Se afinaron puntos, se confirmaron las órdenes del proveedor. La maquinaria final del complot estaba en marcha.


Gabriel (Kutz) Molina Eguíalis (México) codiseme@infosel.net.mx


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